
Las autoridades niponas informaron este lunes que Corea del Norte les ha notificado su intención de lanzar un cohete portador de satélites antes del martes de la próxima semana, el 4 de junio. En respuesta, Tokio ha puesto a la región en alerta máxima, emitiendo una advertencia de navegación e instando a la precaución.
El aviso designa tres zonas marítimas donde podrían caer los restos de los cohetes: dos en el mar Amarillo, al oeste de la península de Corea, y la tercera en el mar de Filipinas, al este de la isla filipina de Luzón. Todas estas áreas están fuera de la Zona Económica Exclusiva de Japón, según informó la Guardia Costera japonesa y recogió la agencia de noticias Kyodo News.
El Ministerio de Exteriores nipón indicó que funcionarios japoneses, estadounidenses y surcoreanos, en reacción a la notificación, instarán a Pyongyang a cancelar su plan porque “cualquier lanzamiento” que utilice tecnología de misiles balísticos constituye una violación de las resoluciones de la ONU.
El primer ministro japonés, Fumio Kishida, quien se encuentra en Seúl para la cumbre trilateral con China y Corea del Sur, ordenó este lunes a los ministerios y agencias relevantes que hagan los máximos esfuerzos para recopilar y analizar información sobre el posible lanzamiento del satélite.
La semana pasada, el Ejército surcoreano indicó que había detectado signos aparentes de que Corea del Norte se estaba preparando para el lanzamiento de un satélite militar espía desde su costa occidental, según informó la agencia de noticias Yonhap.
